domingo, 3 de febrero de 2019

introducción

El hombre es el único animal que se pregunta: ¿Qué hago aquí? ¿Que es todo esto que me rodea?

Dos preguntas sin respuesta, que desesperan al ser humano. El hombre es el único animal que puede ser infeliz a pesar de tener el alimento y el sexo bien saciados.

La ciencia nos da respuesta a estas preguntas, pero su respuesta es muy limitada, solo nos deja ver pequeñas ventanas de realidad comprendida, mientras todo lo demás continua a oscuras para nuestra mente.

Ante este mundo sin respuestas aparecen las religiones, que desde la imaginación del hombre nos dan respuestas a estas preguntas, respuestas siempre absurdas, dogmas de fe que van contra las leyes naturales, y con unos libros sagrados que son simples cuentos.

Siempre me ha gustado estudiar al ser humano como si yo no perteneciera a ellos, desde fuera me gusta estudiar esta necesidad espiritual y sus religiones. De estas religiones la que más me interesa es el cristianismo, la que mejor conozco, porque eduque en el franquismo, una especie de nacional-catolicismo y por colmo en un colegio de La Salle, en donde estudiábamos la asignatura de religión, de la cual tengo el honor de suspender en alguna ocasión.

He podido observar como a la iglesia católica no le gusta que estudiemos su historia, ni la de sus santos. Te ignoran, te sierran todas sus puertas y comprendes la frase: "Con la iglesia nos hemos topado".

Tengo la fortuna de vivir en un pueblo con una historia apasionante, tanto desde el punto de vista militar, como el espiritual. En mi pueblo no ha habido guerra que no haya pasado por él y en el terreno espiritual, tenemos templarios y un santo con más milagros que Jesucristo, incluyendo algunas resurrecciones.

Al ir estudiando la historia de mi pueblo, la de otros pueblos del Mediterráneo, la vida de San Salvador de Orta y el topónimo de Orta; cada día que profundizaba más en el estudio, me dada cuenta de que todo lo que se dice de la historia de mi pueblo son medias verdades, se ignora la etapa templaría y solo se habla del pintor Picasso, que paso por aquí dos veranos.

Me dí cuenta poco a poco que la religión católica y el cristianismo tienen los pies de barro, su historia esta escondida, no quieren que sepamos nada de su origen, su significado, que no es otro que el de una religión solar.


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